Una casa de destilado de pulque nacida en los llanos de Apan, Hidalgo.
Somos Estirpe de Maguey, un destilado de pulque elaborado de forma artesanal en Rancho La Presa, municipio de Tepeapulco, Hidalgo, en el corazón de la Altiplanicie Pulquera. Cuidamos cada etapa —del maguey al alambique— con paciencia, respeto por la tierra y técnica depurada, bajo la supervisión del Maestro Destilador Raúl García Campero.
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días de historia y oficio concentrados en una botella.
Origen y oficio
Nuestro proyecto honra el trabajo milenario del tlachiquero: la siembra, el capado, el raspado y la recolección diaria del aguamiel que da vida al pulque. Fermentamos de manera espontánea, con la microbiota del campo y del tinacal, y destilamos en alambique de acero inoxidable para lograr un perfil cristalino, equilibrado y de carácter suave.
Propósito
Nuestra visión es ofrecer un destilado fino, 100% puro y ancestralmente mexicano, posicionarlo como referente de la región ante el mundo y enaltecer el oficio que le da origen.
Lo que nos guía (valores)
- Paciencia y tiempo: el maguey madura durante años; nosotros lo respetamos.
- Pureza y claridad: sin químicos ni azúcares añadidos.
- Territorio y comunidad: trabajamos con prácticas que cuidan el paisaje agavero y la cultura local.
- Transparencia: lotes pequeños, procesos trazables y comunicación clara.
- Respeto por la copa: equilibrio aromático y gustativo por encima de la prisa.
Nuestro método en breve
- Maguey y campo – Siembra y maduración lenta en altura.
- Aguamiel – Extracción matutina y vespertina durante meses.
- Pulque vivo – Fermentación natural ~9 días.
- Destilación – Corte cuidadoso en alambique de acero inoxidable.
- Reposo y embotellado – Afinado breve, filtrado y sellado a mano.

Consumo responsable
Creemos en una cultura de disfrute consciente: servir a temperatura fresca, hidratarse y no vender a menores de 18 años.
Estirpe de Maguey
- Cristalino con destellos plata, brillante y luminoso, con viscosidad aparente media.
- Intensidad aromática media, con agradable carácter herbáceo y floral, al que se suman deliciosos tonos lácticos, de búlgaros de leche, aromas de agave crudo, especias frescas, notas de barro cocido, cacahuate y frutas maduras, dominantemente guayaba, piña y tejocote.
- Ataque medio, con astringencia marcada y agradable dulzor, de larga persistencia. Alcohol cálido, en perfecto balance con la acidez.
- Retrogusto de arcilla cocida, con recuerdos de hierba verde de montaña y frutos de hueso maduros.
